Y si aunque sea con nuestra imaginación nos atrevemos a volar fuera del cielo para ver nuestra casa, veremos que no hay lineas divisorias, ni fronteras territoriales, ni nuestras insípidas diferencias de creencias, de costumbres; y lo que "conocemos" no es más que nuestro propio limite, nuestro propio muro que desde nuestro aposento le colocamos un ladrillo más con nuestra indiferencia. Y más alto y ancho se vuelve hasta no poder ver el jardín del vecino, ni saber su nombre, o mirarlo y mucho menos saludarlo.
jueves, 26 de octubre de 2017
A volar
Y si aunque sea con nuestra imaginación nos atrevemos a volar fuera del cielo para ver nuestra casa, veremos que no hay lineas divisorias, ni fronteras territoriales, ni nuestras insípidas diferencias de creencias, de costumbres; y lo que "conocemos" no es más que nuestro propio limite, nuestro propio muro que desde nuestro aposento le colocamos un ladrillo más con nuestra indiferencia. Y más alto y ancho se vuelve hasta no poder ver el jardín del vecino, ni saber su nombre, o mirarlo y mucho menos saludarlo.
Mucho de mi son mis fracturas
Llevo 6 y la septima y octava no fueron.
Ambas muñecas salvaron mis costillas y la cabeza de un impacto no mortal pero
estrepitoso, apalancado hacia el suelo.
Por el dolor supe que podía tener roto
algùn hueso puesto que lloré como todas las demás veces.
La movilidad de la mayoría de mis dedos me
daba esperanza, incluso con un mínimo de movimiento en la union del brazo
con la mano tenía yo mis dudas.
La noche la pasé fatal, hasta dormir profundo
solo e indefenso.
Los moscos los podía mirar, oir, sentir sobre
mi piel.
La comezón, la sed, ir a cagar me eran casí
imposibles y desarrollé habilidades de sobrevivencia con la cabeza y
el culo.
Mucho de mi son mis fracturas
esas caídas que me inhabilitan solo.
que quieren que pare, mire, y no sé que más
Están aquí para decirme algo, para protegerme
de algo peor
o es una estrella viviendo la
experiencia a través de mi
y conmigo
contigo porque estás aquí, aquí cerca de mi.
Dos lunas y dos soles
como un rey, principe y minusvalido
con todos sus dolores e incapacidades
bien servido hasta la gloria
acompañado por colegas; otras reinas
y otros reyes
por los canales de esta hermandad
solidaria
que me hace caer hasta que lastima y el
dolor canse
para conectar desde el ombligo,
y compartirme.
Escribir nunca volverá a ser lo mismo.
Soy feliz.
Amo tus muñecas.
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