El toque llegó y ya habíamos entablado una cierta empatía así que ponche uno para el momento y mandé a "el soruyo" mi cuate por las chelas en la bici.
"El Rudo" hombre mayor, alegre, chimuelo; viejo chingón en su ramo, jefe de construcción. Dueño de toda la cuadra donde vive. 6 hijos, todos terminaron su carrera y lo respetan. Maestro de secundaria y alcohólico me cuenta su amigo.
"El Veracruzano" porque de ahí era. Correoso de piel morada, mirada fija y noble cuando no me conocía, mirada de diablo e ira cuando ya me conoció un poco más. Maestro de obras también, especialista en albañilería, electricidad, y todo excepto plomería, -ahí si, aceptaba acomodandose la gorra; -ahí sí, que no le sé decía. El don (el rudo) por el contrario, él si sabe.
Y sí "el rudo" nos contaba humildemente fragmentos de su vida, y de lo "rudo" que era su trabajo, mientras nos mostraba las patadas del tae kwon do que a sus 60 años todavía nos levantaba el pie a la cara. Sacó sus sables de Ninja pesados y con ellos jugabamos cuando en eso, un valedor pasa y parece reconocer a nuestro valedor "el soruyo" que apesar de llevar día y medio tinaqueandose abrío bien lo ojos para mostrar que estaba listo para lo que fuera, y así el otro abrió los ojos también. Se miran fijamente. El otro habla primero y le dice: te acuerdas, te acuerdas en la carcél y asentando la cabeza le echa miradas matadoras a "el soruyo". El soruyo, tranquilamente le aguantó la mirada cómo esperando o más bien como pensando... El Rudo le pedía al chavo que mejor le llegara y sí era mejor así, nosotros éramos 4 y él uno y aparte teníamos la super espada!
El toto no se quiso ir, tons cuando las cosas estaban apunto de explotar y se iban a empezar a golpear El Rudo se le acercó ya en serio al tipo y le pidió que se fuera porque sino iba ésto a...cuando pum!!! "El Soruyo" aprovecho estos segundo de distracción de su oponente y le rompio la nariz. La sangre brotaba incesante y abundantemente por la acera de "La Colosio" aquí en Playa del Carmen; if you know what I mean.
Todavía aturdido el chavo no se iba pero no dejaba de sangrar, se espantó y se tuvo que ir, no sin antes voltear a ver a Soruyo y amenazarlo por enésima vez. Perro que ladra efectivamente no muerde.
Yo inmediatamente le di unas palmadas al Soruyo felicitándolo por esa habilidad que yo de esa nada tengo. Nos relajamos, volvimos a brindar y ahora se habló claro, de puras historias personales de madrazos.
Soruyo y Veracruzano ya entrados en confianza conmigo, me platicaban sin parar y al mismo tiempo sus hazañas, de uno en la cárcel que por cierto; sus tres años que estuvo ahí, estuvo entrenando box y era parte del equipo...y el otro que resulto ser amante del "fight club" real. Decía que llevaba 14 años sin pelear y que no lo volvería hacer jamás. Me mostró la tecnica de los putazos a puño limpio y me reveló tácticas para tumbar a el oponente al primer impacto. Finta finta y pum! decía. Siempre ocupaba esa manera y siempre le funcionaba decía muy seguro cómo si de veras estuviera diciendo la verdad; le funcionó cuando se madreó a aquellos policías, y a tres soldados...en fin llegó el momento en que me confesaron que sí, efectivamente si se habían quebrado a tal y cual tipo. Que sí lo habían matado. La neta ese...
Ok, yo estaba a gusto, disfrutando de la bella compañía de éstas finísimas personas, de un atardecer azul-naranja despejado, que sé ve aún más bonito con mis gafas "eagle eye" que me fascinan porque me cubren la placa-, bebiendo, fumando y así...
Mandé en la bici al Soruyo por otra ronda, unas chelas para mi, y puse 20 varos para otro "whisky" (Tomando en cuenta que es domingo y aquí en Playa del Carmen, le cierran el chupe a la banda creo a partir de las tres. Entonces están los "clandestinos". Mas caro of course)el cual junto con las cheves llegaron inmediatamente, sólo que el agua ardiente o lo que sea que estaba tomando el don venía camuflajeado en una botella de alcohol de 96 y pensé que original, para que su mujer no sé de cuenta. Pero entonces vi como le quitaron la tirita a la tapa, lo abrieron, lo sirvieron al único vaso y luego le echaron "fresca" de toronja. Bueno, ya llevaba un par de horas tomando de esa madre y aquí estoy, no me pasó nada y es más ni cruda me dio. Pero sí, en ese momento deje de tomarlo y le seguí con pura chela. La chela es noble...
El Soruyo resulto ser hijo de familia, su familia era dueña de también una o muchas cuadras aquí en la colosio, su mamá tenía no sé cuantas zapaterías y tiendas de ropa sobre la calle 30. A él le gusta más el desmadre dice.
Total que ja ja ja ji ji ji y yo ya estaba saboreándome unas últimas par de chelas en algún lugar de la quinta para ver chikitas y un joint en la playa y a dormir, sería temprano! cuando en eso le hablan al el don "El Rudo" y que se mete, el soruyo me pide la bici para ir a miar, el veracruzano tiene que mear y lo hace ahí en la calle delante de todas las familias que venían caminando del bazar de cosas nuevas y usadas que se pone los domingos en la colosio que cuando termino se paniqueó porque dijo haber visto a la vecina, la de los teléfonos hacer una llamada sospechosa; lo más seguro a una patrulla para que nos levantasen entonces que se abre y ahí me encontré sólo sin mis lentes que estaban en la canasta de la bicicleta, de pie incrédulo pensando cuando El Soruyo volvería...
De todas formas fui a la quinta y a la playa y de todas formas me la pasé re bien. Al otro día eso sí, la moral por lo suelos y con un charge back de ya saben, una bici, unos lentes "eagle eye" y por supuesto no podía fallar, mi teléfono. Gracias sí sí, aquí tengo mis llaves.