martes, 19 de mayo de 2015

amores quizás

Nunca pensó que aquella chica sería después un amor o piensa en esa posibilidad, con un poco más de malicia, cada vez que mira chicas en un amor quizás.
La rutina los puso juntos, comenzaron a hablar, a conocerse. Ella dominaba el espacio y él la conversación. Ella de cuando en cuando lo interrumpia para hacer una pausa natural al momento; detenía el instante, encontraba el detalle, lo específico, lo maravilloso del saber que esta sucediendo.
Se enamoró. Entonces el hablaba más, ensalsaba sus historias para hacerlas intrepidas, largas e interesantes para ser una y otra vez interrumpido por toda esta nueva información que esta chica traía.
Se hicieron amigos. Comían a la misma hora y en el mismo lugar. Hacían la digestión acompañados de dos gatos, un perro y dos caballos.
El corría atrás de ella. Detrás de aquellos shorts que encubrían un trasero joven y fuerte del que le seguían un par de piernas belludas y perfectas; llenas de piquete de mosco
El vivía en una montaña, ella lo iba a visitar. Una noche ella se quedo a dormir. El prendía el fuego para calentarse y ella preparo la cama.
Nunca pensó que aquella chica sería después un amor o ya no importaba. Se abrazaron y se besaron a la luz de la luna debajo de un techo que es ni más ni menos que el cielo. El veía figuras abstractas e infinitas en el va y ven de las copas de los árboles. El viento silbaba. Ella cerraba sus ojos y de ves en cuando interrumpía.
La chica se fue y él ya no.
Se quedo llenando su boca de paisajes de planetas enteros cubiertos de miel, donde las casitas flotaban sobre nubes con jardines mentales en cielos de papel.

Te llevare de la mano al arrecife

Mi amor,
Ese monstruo no soy yo.
Son todavía los últimos residuos
de una infancia grosera
o de vidas pasadas no lo sé
lo que sí, es que ahora nuestras vidas entrelazadas
como la serpiente kundalini
Se han aferrado al momento
Y aunque no puedas estar en silencio
Te siento

Mi amor,
Las sombras son la vida
Los errores deben ser nuevos
constantes
Levantarse, sacudirse
y volver a irse o regresar.
Me has apoyado en todo momento
Y aunque no puedas estar en silencio
Te siento

Mi amor
Este carácter es mio
Esta herida también
Todo y nada son ambiguos
Somos cambio viejo
sino no nos ponemos vivos
Si por mi mirada se asoma un demonio
Lo siento

Mi amor
Eres mi caos que no disipo
Que no puedo tocar
Que no me puedo llevar
Que he destruído con cada visita
Y aunque no puedas estar en silencio
Te siento.