miércoles, 3 de mayo de 2017

El gurúpop o Super Espiritual



Es el líder y fundador de “EAC”:  “Espirituales Anónimos Conocidos”, grupo para apoyar a gente con problemas con su espiritualidad.

Desde niño, en la escuela se sentía diferente. No le gustaba jugar juegos de niños como los juegos de manos, decir groserías, deportes de contacto, los juguetes de guerra; competir.

Por un tiempo llegó a dudar de su sexualidad.

A él, le llamaba la atención los movimientos suaves, sutiles; la danza, la música, la poesía, mirar el cielo y hablarle a las estrellas. Pero su familia, sus amigos y su circulo social le decían cualquier cosa para desmotivarlo; ellos querían que fuera contador.

Entró a estudiar dicha carrera, cosa que lo deprimió hasta abandonar la universidad y dejar su pueblo natal.

Así llegó al caribe donde encontró un nuevo camino y un puente para conocer otras formas de pensar, otras culturas y otros países.

Volvió a intentar entrar a estudiar. Estudió las humanidades y la historia de las artes carrera que lo volvió a defraudar pues le enseñaban a poner etiquetas, fechas y nombres a las cosas que lo inspiraban.  En el fondo el quería  ser un artista, quería ser poeta pero pensaba que eso solo era para los “poetas” y no para alguien común y silvestre como él.

Se sentía solo, no tenía amigos, no conseguía emparejarse y no le gustaba socializar.

Encontró alivió y refugio en la literatura de superación personal, misma que lo llevo a la literatura de “la nueva era”, de lo espiritual, de lo cósmico, de lo intangible. Se refugió en el yoga, en la meditación, en las plantas de poder. Adoptó un lenguaje exagerado de optimismo, de positivismo y siempre a sus acciones y a sus frases las acompañaba con palabras como “luz” y “corazón” por mencionar solo un par.

Sin darse cuenta y debido a sus ciego entusiasmo quería convertir de manera insistente a toda la humanidad a este “despertar espiritual” como él le llamaba. Se olvidó de su sombra.

Se volvió a quedar solo. Se volvió a deprimir. Esta vez tocó fondo.


Se dio cuenta que la respuesta no esta en su corazón sino en todo su ser y el alivio no esta en las palabras sino en la acciones propias, inspiradas no en “mitos” sino en personas, en humanos como él.