Del dolor
Acaso soy el único en esta vida con un dolor diferente, a veces nuevo y siempre constante en algún lugar del cuerpo o del espíritu?
Habrá dolor en la mente? será cuándo se nos despierta la necesidad y el deseo de lo que sea, será acaso ese un dolor de la mente que se calma cuando le damos lo que cree que quiere.
Pero empecemos con los dolores del cuerpo. Algunos tan habituales y cotidianos que hemos aprendido a vivir con dolores de cabeza, de espalda, de estomago o de una rodilla que nos molesta porque hace 15 años nos la torcimos y nunca más volvimos a quedar bien y ahora nos duele cada vez que caminamos mucho, o que hace frio o simplemente, "así amaneció".
Quien no siente un pánico total con esos dolores. Quien no piensa en la muerte con ellos, quién no busca en el google: dolor en la parte izquierda del abdomen. Quien sabe si estos dolores anuncian nada más y nada menos que el camino a una o varias posibles muertes.
O no les ha pasado que estamos con gente y de repente sentimos un dolor super fuerte en la cienes, como si nos fuera a explotar la cabeza y pensamos por un instante oh dios voy a morir. O delante de la gente sentimos un dolor fuertísimo en el pecho o en el estomago que nos hace cerrar los ojos hasta apretarlos al máximo y sentimos vergúenza de caer ante los pies de una concurrencia entonces pedimos al divino que nos ayude y efectivamente nos ayuda sino no estuviéramos aquí.
Entonces estos dolores que a veces se van y a veces regresan, que nos toman por sorpresa, nos asustan y cuándo se van hacemos promesas de dejar de hacer esto o aquello porque pensamos o sabemos que es eso o aquello lo que provoca tal o cual dolor.
Hay veces en que tenemos simplemente varios dolorsitos insignificantes en varias partes del cuerpo que vamos aguantando por la vida mientras sonreímos, mientras fingimos estar bien cuándo sentirse bien significa solamente estar despierto sintiendo muchos dolorsitos al mismo tiempo mientras vivimos el día a día.
Otros días son más intensos que otros. A veces se van por días, semanas y meses y no regresan más. Dejan espacio para que nuevos nos asusten como a niños indefensos y frágiles.
Hay dolores que se van adquiriendo con el uso del cuerpo, la mente y el espíritu. Todas esas caídas de la niñez, de la adolescencia y del esfuerzo físico cuando queríamos alcanzar niveles de excelencia ahora son un ahorro de dolor para un futuro que ahora es nuestro presente.
Dolores en la mente, cuándo se extraña o añora algo que ya no está. Dolores más profundos. Me pregunto donde quedara el dolor de un corazón roto, en la mente o en el espíritu?
Mientras estas lineas escribo confesaré que tengo los siguientes dolores:
Me duele un poco el estomago. Me duelen un poco un par de dedos de la mano y de igual forma me llega y se va un dolorsito en la rodilla que ahora me doy cuenta que se va cuando cambio la posición en la que estoy sentado.
Mi testículo también me dice que tengo que cambiar de posición.
Se que tengo que ir a ver al dentista cuanto antes o cuándo ya no aguante más el dolor.
Uno de los peores mejores dolores es el que se siente justo cuando acabas de hacer algo extraordinario, cuando alcanzaste una meta, terminaste un trabajo, cuando te sientes satisfecho, te sientes feliz y tienes toda la motivación de celebrar con alegría y tus seres queridos el momento y justo en ese momento aparece un dolor, ese dolor.
¿Porqué ahora? ¿Porque aquí?
Pero no acaso ese dolor es el que nos hace recordar que todo bien pero que hay que seguir adelante. Que ahí no acaba la cosa, que la vida sigue y hay que seguir a pesar de los triunfos y los dolores.
En fin, esta vida esta llena de dolores. Dolores intensos y dolores suaves. Dolores que nos asustan y dolores que nos hacen sentir vivos.
Sentimos dolores todo los días a veces todo el día y a algunos todo el día.
Hay quienes viven en dolor todo el tiempo.
En fin, dicen que el dolor es la forma de nuestro cuerpo, mente y espíritu de decirnos que por ahí no va la cosa, que hay tomar otros caminos, que hay que cambiar algunos hábitos, que hay que tener más cuidado al hacer las cosas. Que hay que disfrutar al máximo la vida cuando no tenemos un dolor tan fuerte que nos haga llorar y nos paralice.
Agradezco a la vida y sus dolores.
No hay comentarios:
Publicar un comentario
Dejáme un comentario!